Checklist para comprar una vivienda para alquiler

29 ago 2026

Esta píldora en formato checklist cubre todos los pasos clave para comprar una vivienda (nueva o usada) en España con el objetivo de alquilarla a largo plazo. Está orientada a inversores con conocimientos básicos y se divide en tres fases: antes de la visita, durante la visita, y después de la visita. Incluye indicadores financieros esenciales, verificación legal básica, costes e impuestos de compra, y diferencias importantes en Madrid y Cataluña. Cada punto es un "check" para marcar como realizado.

Puedes descargarte la versión PDF aquí

Antes de la Visita

Estudio de mercado y ubicación
  • Analizar la zona: Investiga la demanda de alquiler en el barrio (¿se alquilan rápido los pisos similares?) y el perfil de inquilinos esperado (estudiantes, familias, etc.). Evita barrios marginales (tipo “E”) aunque prometan alta rentabilidad: la rentabilidad bruta es mayor en zonas humildes que en zonas de alto nivel (D > C > B > A), pero también aumentan los problemas de impago conforme baja la calidad del barrio. Busca un equilibrio en barrios B o C, con buena demanda y menor morosidad esperada.

  • Revisar microlocalización: Comprueba la situación específica de la vivienda dentro del barrio. ¿Está en una calle tranquila y bien comunicada, o junto a fuentes de ruido/tráfico? Dos pisos en el mismo barrio pueden variar mucho en atractivo según la calle. Verifica la proximidad de servicios básicos (transporte, colegios, comercios): las zonas sin servicios pueden sufrir baja demanda de alquiler.

  • Comparar precios de mercado: Consulta portales inmobiliarios (Idealista, Fotocasa, etc.) para conocer el precio de venta por m2 de viviendas similares en la zona, y el precio de alquiler mensual aproximado. Así podrás detectar si el piso objetivo tiene un precio razonable o inflado respecto a mercado. Ejemplo: si la zona está a 2.000 €/m2 y piden 2.500 €/m2, debe haber una justificación (obra nueva, calidades, etc.).

  • Calcular rentas y rentabilidad preliminar: Estima la renta anual que podrías obtener. Divide esa cifra entre el precio de compra y gastos para obtener la rentabilidad bruta inicial.

Para este punto y el análisis financiero total, puedes usar este Excel como plantilla.

Verificaciones legales previas
  • Nota Simple del Registro: Solicita una Nota Simple en el Registro de la Propiedad del inmueble (se puede pedir online). Este documento te dirá quién es el propietario actual, la superficie registral, y si pesa alguna carga o gravamen (hipotecas, embargos, usufructos, etc.). Verifica que el vendedor sea realmente el titular y que el piso esté libre de cargas (o identificar las cargas para su cancelación en la compra). La nota simple también indica si la vivienda está sujeta a algún régimen como protección oficial (VPO).

  • Comprobar VPO y restricciones: Averigua si la vivienda es de Protección Oficial (VPO). Esto puede aparecer en la nota simple o preguntar al vendedor. Si es VPO, infórmate bien de las limitaciones: por ley estas viviendas tienen precio de venta máximo y requisitos sobre a quién se pueden vender o alquilar. Durante el período protegido (puede ser 10-30 años desde su construcción), no puedes vender ni alquilar la vivienda libremente a precios de mercado sin autorización. Tendrás que respetar las rentas máximas y quizás solicitar permiso a la Administración para alquilar. Si no cumples los requisitos o no quieres esas ataduras, descarta o prepárate para descalificar la VPO si fuera posible en tu caso (proceso administrativo para quitarle la protección, a menudo pagando un importe).

  • Cédula de habitabilidad: Verifica si la comunidad autónoma donde está el piso exige cédula de habitabilidad. En Cataluña es obligatorio tener la cédula vigente para vender o alquilar una vivienda (certifica que reúne condiciones mínimas). Otras regiones, como Madrid, no la exigen legalmente en vivienda usada, pero aun así es útil tenerla. Pide al propietario o agente una copia de la cédula si aplica, o al menos confirma que la vivienda es legalmente habitable (superficie mínima, ventilación, etc., según normativa local).

  • Certificado energético: Pide el certificado de eficiencia energética del inmueble (obligatorio por ley para anunciar la venta/alquiler). Comprueba la calificación (A-G); si es muy baja (F o G), podrías necesitar mejoras de eficiencia en el futuro. Ten en cuenta que en alquiler de vivienda habitual no hay ahora mismo restricciones por calificación, pero saberlo te puede servir para valorar posibles reformas (aislamiento, ventanas, caldera) que mejoren el consumo y atractivo al inquilino.

  • Situación arrendaticia: Averigua si el piso está actualmente alquilado. Si tiene inquilino, píde copia del contrato de alquiler y verifica: la duración que queda, la renta que paga, si el inquilino está al día y la fianza depositada. Recuerda que heredas al inquilino con las mismas condiciones. Según la LAU, si es su vivienda habitual, el contrato se mantiene hasta cumplir 5 años mínimo (o 7 si el arrendador era empresa). Sólo podrías desalojar al inquilino en casos tasados (necesidad propia, impago, etc.). Si tu idea es disponer libremente del piso, esto será un factor decisivo (podrías tener que esperar a fin de contrato). También, si el alquiler vigente es muy bajo comparado con mercado, sabes que hasta que acabe no podrás subirlo más que lo permitido por ley (por ejemplo, IPC o índice legal vigente).

  • Revisar deudas y cargas ocultas: Además de la nota simple, pide al vendedor comprobantes de que la vivienda está al corriente de pagos en: IBI y tasas municipales, suministros (agua, luz, gas) y gastos de comunidad. Una vivienda con deudas de IBI o comunidad podría arrastrar esas deudas al nuevo propietario si no se liquidan. Por ejemplo, la Ley permite al ayuntamiento embargar el inmueble por IBI impagado, y la comunidad de propietarios puede reclamar al nuevo dueño las cuotas del año en curso y el anterior si quedaron pendientes. Solicita al vendedor recibos recientes de IBI pagado y un certificado de la comunidad de propietarios que indique que está al día de pagos (obligatorio que lo entregue en notaría). Esta diligencia te evitará sorpresas desagradables.

Preparación de la visita
  • Listado de preguntas clave: Prepara de antemano las preguntas que harás durante la visita. Ejemplos: ¿Desde cuándo está en venta y por qué venden? ¿Qué gastos de comunidad e IBI se pagan? ¿Hay derramas previstas en el edificio? ¿Cuál es la antigüedad de la instalación eléctrica y fontanería? ¿Se han hecho reformas importantes? ¿Cómo son los vecinos y el barrio (ruidos, normas comunidad)? ¿Incluye garaje/trastero? ¿Tiene la documentación en regla (escrituras, certificados)? Tener clara la información que necesitas te ayudará a no olvidar nada importante en el momento.

  • Documentación solicitada: Pide al agente o propietario que te facilite por adelantado (si es posible) cierta documentación para revisar antes o llevar a la visita: Copia de la Nota Simple, recibo del IBI, estatutos de la comunidad o última acta de la junta de propietarios, certificado energético, cédula de habitabilidad (si procede), último recibo de suministros, etc. Si la obtienes antes, podrás analizar con calma y llegar a la visita con dudas concretas. Si no, llévate una lista de los documentos que necesitarás que te entreguen luego.

  • Financiación pre-aprobada: Si vas a necesitar hipoteca, deja encaminado el tema antes de buscar en serio. Ten al menos un estudio de solvencia con tu banco o un broker, para saber cuánto podrías financiar y en qué condiciones. Un inversor preparado financieramente transmite seriedad al agente/vendedor. Además, conocer tu límite de crédito te permitirá calcular un precio objetivo de compra realista. Recuerda: bancos en España suelen prestar hasta ~60-80% del valor con criterios de que la cuota < 30-35% de tus ingresos.

Durante la Visita

Inspección física del inmueble
  • Estado general y distribución: Recorre cada habitación evaluando su estado de conservación. ¿Necesita reforma integral o sólo un "lavado de cara"? Fíjate en la distribución: que los espacios sean funcionales (no pasillos interminables, habitaciones sin ventanas, estancias inútiles). Comprueba metros cuadrados versus lo anunciado. Si hay muebles, visualiza el espacio vacío.

  • Paredes, techos y suelos: Busca humedades o moho en techos y esquinas (indican filtraciones o problemas de ventilación). Observa grietas en paredes: las pequeñas de dilatación no suelen ser graves, pero grietas grandes u oblicuas podrían revelar problemas estructurales. Mira si los suelos están nivelados (sin abombamientos) y el estado del suelo (parqué gastado, baldosas rotas).

  • Ventanas y aislamientos: Abre y cierra todas las ventanas y persianas. ¿Cierran bien? ¿Son de doble cristal? Unas ventanas antiguas implicarán peor aislamiento térmico/acústico y podrían requerir cambiarlas (negocia eso o calcúlalo en costes). Comprueba si entra ruido de la calle con ventanas cerradas, especialmente si la vivienda da a una vía transitada.

  • Instalaciones: Pregunta y verifica la instalación eléctrica (¿cuándo se renovó? ¿Tiene toma de tierra? ¿Cuántos circuitos y potencia contratada?) y la fontanería (mira la presión del agua abriendo
    grifos, el estado de tuberías visibles bajo fregadero, etc.). Una vivienda vieja puede necesitar rehacer la instalación eléctrica o tuberías; anota eso para tu presupuesto. Revisa calefacción y aire acondicionado si tiene: enciéndelos para ver si funcionan.

  • Equipamiento y extras: Toma nota de los electrodomésticos o muebles que se incluyen en la venta (estado y antigüedad). Verifica si hay sistemas de seguridad, domótica, etc. que añadan valor. Si tiene terraza o jardín, examina también esos espacios (suelos, desagües, muros).

Evaluación del edificio y entorno
  • Fachada y tejado: Observa la fachada del edificio en el que se encuentra la vivienda. ¿Se ve bien mantenida o con desconchones, cables sueltos, grietas? Un edificio descuidado podría implicar derramas futuras para repararlo. Si puedes, mira el tejado desde la calle o azotea: ¿parece en buen estado? Las filtraciones desde cubierta son costosas de arreglar (si notas humedad en último piso, mal asunto). Pregunta si el edificio ha pasado la ITE (Inspección Técnica de Edificios) obligatoria si tiene >30 años en muchas ciudades. Un edificio con ITE desfavorable puede requerir inversiones fuertes de los propietarios en derramas.

  • Zonas comunes: Durante la visita, recorre las zonas comunes: portal, escaleras, ascensor, garaje, trasteros, cuarto de basuras, etc. Fíjate en la limpieza y mantenimiento (¿huele bien el portal ¿pintura de escalera en buen estado?). Esto refleja cómo es la comunidad de propietarios. Un ascensor viejo o averiado, luces fundidas, puertas oxidadas... son alertas. Pregunta por el ascensor: si no tiene y es un piso alto, valora el impacto. Viviendas sin ascensor suelen costar menos y dar más rentabilidad... siempre que las puedas alquilar rápido. Comprueba si técnicamente se podría instalar un ascensor en el futuro y por qué no se ha hecho aún (costes, vecinos en contra, problemas técnicos). Un 5o sin ascensor puede funcionar cerca de una universidad (jóvenes dispuestos a subir), pero será difícil en un barrio de gente mayor.

  • Entorno y vecindario: Sal un momento a la calle y evalúa el entorno inmediato. ¿Hay comercios, supermercados, transporte público cercano? ¿Cómo es la calle de noche (si puedes, visita a distintas horas)? Un barrio con servicios y ambiente seguro es más atractivo para inquilinos. Detecta posibles molestias: bares justo debajo (ruido nocturno), una autopista cercana (ruido/tráfico), obras previstas en la zona, etc. También observa el estado de fincas colindantes; edificios vecinos muy degradados pueden bajar el valor percibido o indicar un barrio en declive.

Comprobaciones documentales in situ
  • Medir y verificar metros: Si tienes un láser o cinta métrica, comprueba que la superficie corresponde con la anunciada. Especialmente si hay sospecha de que incluyen metros “comunes” o terrazas. A veces anuncian 90 m2 pero útiles son 75 m2; eso afecta la rentabilidad por metro.

  • Documentos a la vista: Pide ver en ese momento cualquier documento relevante que el propietario tenga a mano: recibo del IBI, últimos recibos de luz/agua (podrás ver consumo, si hay impagos), estatutos o normas de la comunidad (¿se permite alquilar? en pisos turísticos a veces hay vetos, pero en vivienda habitual no suele haber problema salvo mascotas, etc.), certificado de ITE o informes técnicos si los hubiera. Si el piso es heredado, preguntar si tienen ya el certificado de defunción, título heredatorio y plusvalía municipal pagada, porque podría demorar la venta.

  • Preguntar sobre gastos y comunidad: Confirma cuánto se paga de comunidad y qué incluye (portero, limpieza, ascensor, garaje...). Pregunta si hay fondos acumulados o deudas en la comunidad. ¿Se espera aprobar alguna derrama pronto? (p.ej. rehabilitar fachada, instalar ascensor, cambiar tuberías generales). Una comunidad saneada es un plus; una que va justa de dinero y con vecinos morosos puede implicar cuotas extra para ti en el futuro.

  • Indagar problemas ocultos: Sé directo preguntando por posibles “red flags”: ¿Ha tenido la vivienda problemas de humedad, plagas, ruido de vecinos o del bar de abajo? ¿Algún vecino conflictivo? ¿Litigios en curso (p. ej. comunidad vs vecino moroso)? ¿La vivienda cumple todas las normativas (p. ej. si es un bajo con patio, tiene uso legal, no ampliaron metros sin permiso)? Observa el lenguaje corporal del vendedor ante estas preguntas; si dudas, anótalo para investigar más luego.

Preguntas clave al vendedor/agente

(Muchas ya las hemos incluido, pero resumimos las esenciales para no olvidar ninguna durante la visita):

  • Motivo de la venta: ¿Por qué venden y desde cuándo está en el mercado? (Te puede dar pistas sobre urgencia para negociar o posibles problemas si lleva mucho tiempo).

  • Historial de la vivienda: ¿Cuántos años lleva el dueño actual? ¿Ha estado alquilada antes? ¿Hubo reformas? Saber si ha sido piso de alquiler anteriormente puede indicar el estado de las instalaciones o si tiene licencia alquiler turístico (si fuera el caso).

  • Precio negociable: Sin enseñar tus cartas, indaga si han tenido ofertas y cuán flexible es el precio. A veces el agente sugiere “podría bajar algo”. Esto te orienta para el regateo posterior.

  • Plazos y condiciones: ¿Tienen prisa por cerrar? ¿Fecha tope para firmar? ¿Aceptan reserva/arras de inmediato? Si necesitas financiación, ¿darían unas semanas para conseguirla? Aclara también qué mobiliario o equipamiento se incluye en el precio (electrodomésticos, etc.).

  • Alquiler proyectado: Pregunta, como si fuera para ti informarte, “¿En cuánto se podría alquilar este piso?” y a la vez comenta qué perfil de inquilino lo demandaría. Así verificas si la expectativa de renta que tienes coincide con la realidad que percibe el agente. Puede que el agente haya hecho un estudio de alquiler (algunos lo destacan para inversores).

Identificación de Red Flags
  • Documentos que faltan o no cuadran: Si el propietario “no tiene” papeles básicos (ej. la nota simple, cédula obligatoria en CC.AA. donde es necesaria, certificado energético, etc.) o notas incoherencias entre lo que dice y los documentos, alerta. Puede ocultar algo o no ser el dueño real.

  • Problemas estructurales: Humedades severas, grietas grandes, cimentación hundida, instalaciones obsoletas (cables muy viejos, cuadro eléctrico anticuado) – son señales de que tocará gastarse dinero serio en rehabilitar. Si detectas alguna, anota para consultar con un técnico si la vas a considerar.

  • Vecinos problemáticos: Si durante la visita notas mucho ruido de un vecino, suciedad en plantas (posible vecino poco cuidadoso), puertas forzadas, ambiente raro... no lo ignores. Los malos vecinos pueden convertir tu inversión en un dolor de cabeza (inquilinos que se quieran ir, conflictos). En comunidades pequeñas, pregunta si todos pagan a tiempo o si hay algún moroso crónico.

  • Evitación de preguntas: Si el vendedor evita responder con claridad sobre algún tema (por ejemplo, “¿hay alguna reparación pendiente?” y responde vago), considera eso un área a investigar. Insiste o averigua con la comunidad luego. La transparencia es clave; si ocultan algo, puede ser un coste oculto para ti.

  • Precio fuera de mercado: Si el precio de venta parece demasiado bueno para ser verdad o demasiado alto comparado con similares, algo pasa. En chollos exagerados, verifica doblemente que no haya truco (ocupas, legalizaciones pendientes, vicios ocultos). En precios excesivos, quizá el vendedor no esté muy realista; tocará negociación dura o buscar otra opción.

Después de la Visita

Análisis de rentabilidad detallado
  • Refinar cálculos financieros: Con la información recabada, ajusta tus cálculos de rentabilidad. Actualiza la rentabilidad bruta con el alquiler realista que confirmarás tras la visita (quizá ajustaste renta esperada). Calcula la rentabilidad neta incluyendo ya con precisión los gastos conocidos: comunidad (según lo dicho), IBI (míralo en el recibo que te dieron o pregunta al ayuntamiento con la referencia catastral), seguro (pide presupuesto si quieres afinar), mantenimiento (estímalo según el estado visto: si todo nuevo, quizás 0,5-1% del valor al año; si viejo, reserva más).

  • Caso de hipoteca: Si vas a financiar, calcula de nuevo el flujo de caja anual. Resta a los ingresos anuales todos los gastos más la cuota anual de la hipoteca. Asegúrate de incluir solo la parte de intereses como gasto en el cálculo de rentabilidad sobre capital (ROE), pero para el cash flow efectivo cuenta la cuota entera (interés + principal) ya que sale de tu bolsillo.

  • Sensibilidad a vacancia: Introduce en tus cálculos un supuesto de vacancia (piso vacío) de, por ejemplo, 1 mes al año (8% del tiempo) a partir del segundo año. Verás cómo impacta en la rentabilidad neta y en el cashflow. Si incluso con un mes vacío el cashflow se vuelve negativo, la operación es muy ajustada; valora si la demanda local realmente garantiza ocupación continua. En zonas muy tensionadas quizá nunca esté vacío, pero en otras un cambio de inquilino te puede suponer algunas semanas o meses sin renta. Consejo: Usa portales de alquiler para ver cuántos anuncios hay en la zona y cuánto duran publicados, para estimar esa rotación.

  • Sensibilidad a tipos de interés: Si tu préstamo es a tipo variable, haz un test a tipos más altos. Por ejemplo, si vas a Euríbor +1%, ¿qué pasa si el Euríbor sube 1 punto? ¿y 2 puntos? (no improbable en horizontes largos). Calcula la cuota en esos escenarios y ve si seguirías cumpliendo DSCR >1. Si no, quizá debas amortizar más capital o considerar tipo fijo. Recuerda que el apalancamiento mejora rentabilidad del capital propio cuando los ingresos cubren de sobra la deuda; si quedan justos, aumenta tu riesgo significativamente .

Cálculo del precio objetivo y estrategia
  • Valorar precio objetivo: Con la rentabilidad ya clara, decide qué precio máximo pagarías para alcanzar tus objetivos. Por ejemplo, si a precio de oferta (p.ej. 200.000 €) te sale un 4% neto y tu meta era mínimo 5%, calcula qué precio daría 5% neto y ese será tu precio objetivo de compra. Alternativamente, usa comparables: si los pisos similares vendidos están un 10% más baratos, tu objetivo puede ser obtener ese descuento. Plantéate también el ROI a largo plazo incluyendo potencial revalorización: si el piso está en zona de crecimiento, quizá aceptes algo menos rentabilidad anual a cambio de apreciar capital. Haz números realistas.

  • Go/No-Go: Con toda la información, toma una decisión informada de seguir adelante (Go) o descartarlo (No-Go). Para ello, repasa una mini-lista de criterios eliminatorios: ¿El piso cumple con las expectativas mínimas de rentabilidad neta? ¿Los riesgos detectados (estructurales, legales, entorno) son asumibles/solucionables? ¿Encaja en tu presupuesto sin ahogarte? Si hay red flags graves (p.ej. vicio oculto estructural, o VPO no apta para tu uso, o cashflow claramente negativo), probablemente sea un No-Go. En cambio, si todo encaja salvo el precio, sería Go pero condicionado a negociar a la baja. Ten la disciplina de descartar si no cumple lo básico; más vale perder gastos de nota simple o tasación que meterse en un mal trato.

  • Plan de negociación: Si decides seguir, elabora tu estrategia para negociar el precio y condiciones. Define tu oferta inicial (agresiva pero justificable con los defectos o inversiones necesarias que encontraste). Prepara argumentos: “Debo invertir 15.000 € en actualizar instalaciones eléctricas y ventanas – por eso ofrezco X”. Usa los datos recopilados: si sabes que lleva 6 meses en venta, aprovecha esa prisa; si sabes que no tienen otras ofertas serias, mantente firme. Considera proponer arras (señal) más alta a cambio de rebaja de precio, o flexibilidad en plazos (ej. escriturar rápido si te bajan). También decide un límite de hasta dónde cederás tú. Es útil preparar un escenario “ganar-ganar” (ej. incluir muebles o algún arreglo en vez de bajar más dinero).

  • Segunda visita técnica: Si la primera visita te dejó buena impresión y estás encaminado a comprar, puede ser prudente hacer una segunda visita con un técnico de confianza (un aparejador o arquitecto) para una inspección más a fondo. Sobre todo en propiedades antiguas o si viste algo preocupante. Esta visita técnica puede costarte unos euros pero te puede ahorrar miles al detectar, por ejemplo, aluminosis en un forjado, termites en la madera, o necesidades de impermeabilización. Para esto, valora contratar a Hausum (o parecidos).

Verificaciones legales y administrativas finales
  • Cotejar documentación oficial: Antes de firmar nada, asegúrate de tener y revisar todos los documentos legales. Vuelve a verificar la Nota Simple actualizada (que no haya cambios de última hora, ni nuevos embargos). Pide al vendedor certificados de deuda cero: Comunidad de propietarios (como vimos, obligatorio por LPH), certificado de estar al corriente de pagos de IBI y basuras (puede darlo el ayuntamiento o el propio recibo pagado del año). Si el vendedor es una sociedad o el piso viene de herencia, pide documentación adicional (acuerdo de la sociedad, adjudicación de herencia, etc.). Ten también tu financiación aprobada por escrito si hay hipoteca.

  • Contrato de arras: Prepara (o revisa si lo pone la agencia) un buen contrato de arras penitenciales antes de la compra. En las arras deben constar: datos de comprador y vendedor, identificación clara del inmueble, precio pactado, forma de pago, plazo máximo para la escritura, y penalizaciones (normalmente, si tú te echas atrás pierdes la señal; si el vendedor se echa atrás te devuelve el doble). No firmes arras si aún falta algún fleco importante (p.ej. que concedan la hipoteca, o que se resuelva un papeleo urbanístico); en tal caso haz arras sujetas a condición o espera a tener certeza.

  • Chequeo pre-firma (checklist precompra): Justo antes de la firma ante notario, repasa una última checklist de precompra:

    • ¿El notario tiene ya la documentación necesaria (DNI/NIE, título propiedad del vendedor, certificados, referencia catastral, último recibo IBI)?

    • ¿Tienes el dinero preparado? (cheque bancario o transferencia programada para el día de la firma, incluyendo impuestos, honorarios de notaría, etc.)

    • ¿Has resuelto todas tus dudas con el vendedor? (que no quede ninguna promesa sin poner por escrito).

  • Seguro de hogar: si compras con hipoteca, el banco suele requerir contratar seguro desde el día de firma. Tenlo listo para activarlo.

  • Plan post-firma: depósito de fianza si ya tienes inquilino apalabrado, cambio de titularidades de suministros, etc.

    • Pago de impuestos y gastos de compra: Tras la firma, no olvides cumplir con tus obligaciones como comprador: liquidar el impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en tu comunidad (si es vivienda usada) dentro del plazo (por lo general 30 días hábiles desde escritura). En vivienda nueva pagarás IVA (10%) en la propia escritura en lugar de ITP, y AJD (Actos Jurídicos Documentados) sobre la escritura de compraventa (tipo según CCAA, p. ej. Madrid 0,7%, Cataluña 1,5% ). Si hay hipoteca, el banco habrá pagado el AJD hipotecario, pero tú asumirás notaría, registro y gestoría en parte. Presenta la escritura en el Registro de la Propiedad para inscribirla (suele hacerlo la gestoría del banco si hay hipoteca). Paga al notario y registrador sus aranceles (aprox. 0,5-1% del precio sumando ambos; ej. ~1.200 € notario + 600 € registro). Ten en cuenta también la plusvalía municipal (Impuesto sobre el Incremento de Valor de Terrenos Urbanos): por ley la paga el vendedor en una compraventa , pero verifica en la escritura que así sea. Si tú eres el vendedor en el futuro, la pagarás entonces. Finalmente, contrata un seguro de propietario (responsabilidad civil, continente) desde el día 1.

    • Depositar fianza de alquiler: Si vas a poner la vivienda en alquiler a largo plazo en seguida, recuerda tus obligaciones como futuro arrendador. La Ley de Arrendamientos Urbanos exige pedir 1 mes de fianza al inquilino (2 meses si el contrato es de uso distinto a vivienda). Y esa fianza debes depositarla en el organismo oficial que tu Comunidad Autónoma designe (por ejemplo, INCASÒL en Cataluña, Agencia de Vivienda Social (AVS) en Madrid). Tienes un plazo (p.ej. 30 días en Madrid, 2 meses en Cataluña ) desde la firma del contrato para hacerlo. El depósito es sencillo (suele haber formularios online y pago de una tasa simbólica) pero obligatorio: no hacerlo puede acarrear multas . Al finalizar el alquiler, deberás devolver la fianza al inquilino (tras descontar posibles daños) y solicitar la devolución del depósito al organismo.

Si tienes dudas, puedes hacerlas en el canal de #inmuebles, ya hay muchos miembros inversores inmobiliarios, así que entre todos podremos ayudarte.

La información, servicios y herramientas presentes en esta web tienen un carácter exclusivamente formativo y en ningún caso constituyen asesoramiento en materia de inversión, asesoramiento fiscal o recomendaciones generales. Los contenidos proporcionados por Víctor Garcés y sus colaboradores se basan exclusivamente en sus conocimientos y experiencia personal. Algunas sesiones podrán convertirse en cursos o productos independientes en el futuro, lo que significa que estás accediendo antes y en mejores condiciones a contenido que después tendrá vida propia. Para tomar decisiones de inversión, debe acudir a una entidad autorizada para la prestación de servicios de inversión y consultar con un profesional experto en la materia.



Copyright © 2026 El Club del Dinero.