Entrenamiento de meditación
6 jun 2026
El amigo Víctor me ha contado que en esta comunidad os tomáis tan en serio el autogobierno, que de vez en cuando hacéis retos de 30 días de meditación.
También me ha contado que el reto en cuestión no tiene mucho éxito al cabo de algunos días. La mayoría abandonan.
Es lógico.
El hábito de entrenar la mente es uno de los más difíciles de adquirir. La mente está programada para estar constantemente en otro sitio; y para procesar toda la información que recibe y acumula, genera atajos que provienen de:
1- Genética (herencia biológica).
2- Experiencia (acumulación de creencias, percepciones y aprendizajes a lo largo de la vida).
A estos atajos se les llaman “Patrones” (que pueden ser de emoción, de pensamiento y de acción).
Ejemplo megatípico: Alguien te pita desde un coche → te enciendes de ira.
Por otra parte, también es lógico que lo intentéis (y que sigáis haciéndolo), puesto que se trata de uno de los hábitos más comunes que existen entre peces muy gordos del mundo del emprendimiento y de las finanzas.
La razón es sencilla: les ayuda a educar y entrenar su mente para generar más pasta (entre muchas otras cosas).
Antes de seguir, me presento por educación: Soy Paloma de Gualy y me dedico a desarrollar sistemas que generan hábitos que te llevan a una mayor satisfacción. Cada día envío una newsletter dedicada a todo aquel que quiera dejar de estar siempre “Bien… como siempre”.
Y estoy aquí porque hace tres años diseñé un sistema para adquirir el hábito de entrenar tu mente, con un 94% de éxito. Es decir, un 94% de la gente que sigue mi sistema para entrenar la mente, sigue con el hábito UN AÑO después de haber implementado el sistema, sin ningún tipo de seguimiento extra por mi parte.
Así que estoy aquí para traer resultados a la práctica de “Gobernar la mente”. Y lo haremos en 5 días.
—¿Solo 5 días?
Es suficiente para que comprendas en profundidad cómo funciona la adquisición de un hábito de estas características. Luego la incorporación definitiva del hábito en sí, depende de otros factores, que podemos ver después del reto de los 5 días.
Piensa que cuando tienes la intención de incorporar un hábito, más importante que el número de repeticiones, es hacer las repeticiones correctas. Este es el primer paso.
Quizá estés pensando:
—Ya, pero es imposible acallar la mente, siempre van a llegar recordatorios, recuerdos y preocupaciones con los que encima no puedo hacer nada, porque “estoy meditando”. Nunca haré las repeticiones correctas. Además yo soy muy nervioso-a y no puedo soportar estar sin hacer nada.
Pues dos cosas:
Si quieres el ejemplo de alguien que medita a diario y no puede estar sentada ni tranquilita ni un minuto, busca “entrevista Paloma de Gualy” y descubrirás la velocidad a la que voy habitualmente. Ni siquiera soy capaz de engordar.
Pero sí soy capaz de hacer cosas que hace 5 años jamás (jamás) hubiera imaginado; como no reaccionar ante las reacciones de mis 3 hijos, ni ante los comentarios de ciertas personas con la que tengo que convivir de vez en cuando, igual que no reacciono ante los movimientos en la bolsa, sino que los observo con detenimiento y calma antes de tomar decisiones. (Lo cual me ha generado MUCHA pasta en los últimos años).
“Meditar” no se trata de estar sentado solo respirando (bueno, sí, pero ese es el nivel “iluminado”). Nivel “Dr. en Meditación”.
Ahora, eso sí, nosotros empezaremos como los doctores: por el abecedario. Pero si piensas en el doctorado, mientras integras las vocales, te auguro una inmensa frustración en menos de 5 días.
Te cuento:
Cuando empiezas a meditar (en su fase de “entrenamiento mental”) estás, literalmente, educando y entrenando a tu mente como quien educa a un niño hiperactivo de 3 años, para que con 20 sea capaz de jugar al ajedrez.
Por eso, la meditación (al menos durante los primeros años. Sí, he dicho años), no se trata de buscar calma, paz mental, ni silencio.
SE TRATA DE ENTRENAR TU CAPACIDAD DE FOCO.
(Y sin embargo… es curioso, porque cuando entrenas bien tu foco, esa calma, y ese silencio, llegan detrás como carro tirado por buey).
—¿Y no sería mejor entrenarlo leyendo un libro, caminando sin móvil, trabajando en algo, o haciendo un deporte que requiera concentración?
Esto es como si me preguntas si no sería mejor subir el Everest sin entrenar primero, y entrenarte allí mismo, caminando por la base.
NO FUNCIONARÁ.
El día a día, con su contexto y sus dificultades, podrán contigo. Jamás llegarás a la cima con esa estrategia.
Es como pretender ponerte fuerte como David Goggins, haciendo yoga. Pues sí, es ejercicio. Es bueno, es sano, genera cierto músculo, es agradable. Pero el yoga no te servirá para tener el cuerpo de David Goggins.
Ahora, hay una cosa más que debes de saber:
Antes hemos hablado de genética y experiencia de vida.
Pues bien, tu personalidad está formada por dos componentes, temperamento y carácter.
El temperamento son tus rasgos de personalidad heredados. El miedo, por ejemplo, o tu nivel de negatividad, son rasgos que pueden —y suelen— heredarse.
El carácter lo forma los patrones de comportamiento que vas desarrollando. Por ejemplo, si has vivido en una casa donde se gritaba mucho cuando había tensión o discusiones, pues tú, con toda probabilidad, adquirirás el hábito de elevar la voz cuando argumentas algo en contra, o sientes tensión.
La mala noticia es que el temperamento está formado por patrones extremadamente arraigados. Son como caminos asfaltados entre tus conexiones neuronales. Pasará mucho tiempo antes de que la naturaleza pueda eliminarlos.
La buena noticia es que el carácter puedes modificarlo a lo largo de toda la vida. Y que un “mal” rasgo de tu temperamento es fácilmente contrarrestable con un “buen” rasgo carácter.
Es decir: No estás condenado a ser como eres ni a convivir con tus defectos el resto de tu vida (al menos, no al 100%).
Entonces, durante 5 días, vamos a ver de qué va esto de la meditación y por qué Tim Ferris asegura que la práctica por excelencia entre los entrevistados en su podcast (uno de los más grandes del mundo) es la meditación.
Durante 5 días analizaremos 5 declaraciones de algunos de los inversores más conocidos de nuestro tiempo en apenas 4 minutos de lectura.
Veréis que hablan de algunas de las cualidades que considero más importantes a la hora de emprender e invertir con éxito (más allá del conocimiento, por supuesto): estas son conocimiento; foco; claridad; inteligencia; ecuanimidad
Aunque para que comprendas los procesos, hablaremos también de cómo se produce la claridad, el silencio y la modificación de patrones de comportamiento (o rasgos de carácter) cuando meditamos.
De todas formas, no solo las vas a leer: Las vas a experimentar.
Puedes entrar al reto inmediatamente AQUÍ.
P.D.: Te vas a asombrar de la facilidad con la que lo superarás.
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