Carteras de Inversión en Fondos y ETFs

24 ene 2026

La mayoría de personas no fracasan invirtiendo por falta de productos, sino por falta de estructura. No saben qué cartera elegir, cambian constantemente o toman decisiones emocionales cuando el mercado se mueve. Y los que no empiezan, por lo mismo.

Aquí no vas a encontrar “la cartera perfecta”, porque no existe. Lo que sí encontrarás son 4 carteras base, pensadas para cubrir prácticamente todas las situaciones reales.

Cada cartera está diseñada para un perfil distinto, con un objetivo claro, reglas sencillas y ejemplos concretos de fondos y ETFs que puedes usar desde España u otro país. La idea es que puedas:

  1. identificar rápidamente cuál encaja contigo

  2. copiar la estructura mínima

  3. y mantenerla en el tiempo sin complicarte

  4. aplicar las ampliaciones y variaciones que te parezcan mejor

Este documento no es asesoramiento personalizado. Es una guía práctica para ayudarte a elegir una estructura coherente con tu perfil y tus objetivos.


Cartera Conservadora

Para quién es: Indicada para inversores de perfil conservador que aceptan asumir un poco de riesgo a cambio de algo más de rentabilidad, pero que aún buscan mucha seguridad. Suele ser apropiada para quien tiene horizonte de inversión de corto a medio plazo (por ejemplo, 2 a 5 años) o simplemente poca tolerancia a ver fluctuaciones en su inversión, aunque algo más que en la cartera defensiva.

Objetivo de la cartera: Conservación del capital con crecimiento moderado. Se pretende obtener una rentabilidad ligeramente superior a la inflación y a productos muy seguros (depósitos, renta fija a corto plazo), pero sin alejarse demasiado de un nivel de riesgo bajo. En otras palabras, busca crecer lentamente el patrimonio, protegiéndolo de la erosión de la inflación, pero evitando los sobresaltos de carteras más agresivas.

Estructura lógica y por qué: La cartera se construye típicamente con alrededor de 70% en renta fija y 30% en renta variable. Este reparto (aprox. 70/30) se basa en la idea de que el inversor conservador necesita la mayor parte en activos estables, pero incorpora una porción mayor de acciones que la cartera defensiva para aspirar a mayor rendimiento a largo plazo. La renta fija (bonos) sigue siendo el pilar para aportar estabilidad y flujo de intereses, pero el 30% en acciones globales ofrece un impulso extra de crecimiento en el tiempo. Se mantiene la lógica de diversificación global: las acciones se invierten globalmente (principalmente en mercados desarrollados) y los bonos se diversifican en distintos emisores/países. La estructura busca equilibrio entre conservar patrimonio y lograr un modesto crecimiento.

Tipos de activos: Contiene bonos gubernamentales y corporativos de alta calidad (globales, mayoritariamente grado de inversión) en la porción defensiva (70%). Estos pueden incluir bonos a mediano plazo para mejorar algo la rentabilidad sin excesivo riesgo de tipo de interés. En la parte de 30% acciones, se incluyen acciones internacionales diversificadas; generalmente se enfoca en fondos/ETFs de renta variable mundial (principalmente países desarrollados, pudiendo incluir una pequeña presencia de mercados emergentes o sectores defensivos). No suele incluir activos muy volátiles ni sectores muy específicos. La liquidez (efectivo) mantenida es mínima, dado que ya la renta fija cubre la necesidad de estabilidad.

Reglas claras: Mantener el balance 70/30 de forma consistente. Rebalancear periódicamente (por ejemplo, cada año) para que las subidas de la bolsa no aumenten demasiado el peso de renta variable (o las caídas lo reduzcan en exceso). No aumentar la exposición a acciones impulsivamente en mercados alcistas ni vender todo en pánico en caídas; la regla es seguir la estrategia marcada. Este perfil permite aportaciones periódicas: conviene seguir invirtiendo cada mes o trimestre, manteniendo el reparto. También se recomienda revisar la calidad crediticia de los bonos en cartera y diversificar bien para no depender de un solo emisor. Las acciones incluidas han de ser globales y indexadas (o muy diversificadas) para evitar riesgos de concentrarse en una empresa o país. En resumen, la regla es seguridad primero, crecimiento segundo, manteniendo siempre un colchón amplio de activos seguros.

Cuándo cambiar de cartera: Si con el tiempo tu tolerancia al riesgo aumenta (por ejemplo, compruebas que podrías tolerar más volatilidad) o tu horizonte se alarga (ahora no necesitas el dinero en 5 sino en 10+ años), podrías plantearte pasar a una Cartera Moderada para buscar más rentabilidad. Al contrario, si te inquietan las fluctuaciones de este 30% en bolsa (por pequeñas que sean) o necesitas disponer del dinero antes de lo previsto, podrías retroceder a la Cartera Defensiva. También, cuando te acercas a una meta financiera importante (p. ej., la universidad de un hijo en 2 años), quizás convenga reducir riesgo de nuevo. Cambia hacia una cartera más arriesgada solo cuando te sientas seguro de manejar pérdidas potenciales algo mayores, y hacia una más conservadora si tu situación requiere más protección que crecimiento.

FONDO

ISIN

% en cartera

Vanguard Global Stock Index Fund (EUR Acc)

IE00B03HD191

30%

Vanguard Global Bond Index Fund (EUR Hedged Acc)

IE00B18GC888

70%

ETF

ISIN

TIKR

% en cartera

iShares Core MSCI World UCITS ETF (Acc)

IE00B4L5Y983

EUNL

30%

iShares Core Global Aggregate Bond UCITS ETF (EUR Hedged Acc)

IE00BDBRDM35

Cell 2-2

70%


Cartera Moderada (Equilibrada)

Para quién es: Diseñada para inversores con perfil moderado o equilibrado. Es apropiada si buscas un balance entre riesgo y rentabilidad. Este perfil asume fluctuaciones intermedias: estás dispuesto a tolerar caídas moderadas en el corto plazo a cambio de obtener más crecimiento a largo plazo. Suele corresponder a personas con horizonte de inversión de medio a largo plazo (mínimo 5-10 años) que desean hacer crecer su patrimonio de forma significativa, pero sin llegar a la alta volatilidad de un perfil agresivo.

Objetivo de la cartera: Crecimiento estable a largo plazo. Se pretende que el dinero crezca por encima de la inflación de forma sólida, aprovechando el rendimiento de la renta variable, pero mitigando riesgos con una porción importante de renta fija. La meta es lograr un rendimiento medio anual moderado, combinando lo mejor de ambos mundos: buena parte del potencial alcista de las acciones y cierta protección de los bonos en momentos difíciles.

Estructura lógica y por qué: Esta cartera típicamente se reparte en torno a 50% renta variable y 50% renta fija, por eso se le llama a veces cartera 50/50. La lógica es la diversificación equilibrada: la mitad en activos de crecimiento (acciones globales) y la otra mitad en activos estabilizadores (bonos). Dentro de la parte de acciones (50%), aquí ya se suele diversificar más: por ejemplo, la mayor parte en bolsa global desarrollada y una parte en mercados emergentes para añadir potencial de crecimiento (los emergentes implican más riesgo pero pueden rendir más). La parte de bonos (50%) proporciona colchón en caídas bursátiles y flujo de interés, e igualmente se diversifica globalmente (bonos gubernamentales, corporativos, etc., preferiblemente con cobertura de divisa al euro). La estructura 50/50 se considera neutral: históricamente, las caídas de mercado de acciones se ven atenuadas por los bonos, y viceversa, logrando una volatilidad intermedia y rendimientos sostenidos en el tiempo.

Tipos de activos: Incluye acciones globales diversificadas (por regiones, sectores). Por ejemplo, fondos/ETFs de renta variable mundial desarrollada complementados con mercados emergentes (que representan economías en desarrollo como Asia, Latinoamérica; más volátiles pero con alto potencial). Puede incorporar también un pequeño porcentaje de activos inmobiliarios cotizados (REITs) o incluso oro/commodities en algunas variantes moderadas, aunque en esta versión básica nos centramos en acciones y bonos tradicionales. En renta fija, la cartera tiene bonos globales de gobiernos y empresas; puede mezclar bonos de distintos plazos para equilibrar retorno y riesgo de tasa de interés. La calidad crediticia suele ser media-alta, aunque un moderado podría incluir algo de bonos high-yield o emergentes en pequeña proporción buscando extra de rentabilidad. La clave es la diversificación amplia en ambas categorías (no apostar todo a un solo país o tipo de activo).

Reglas claras: Mantener el 50/50 de forma sistemática. Rebalancear al menos anualmente (o semestralmente) porque en mercados alcistas las acciones pueden superar el 50% y hay que recortar ganancias pasándolas a bonos (vender alto, comprar bajo) y viceversa en crisis (comprar más acciones cuando cayeron para volver al 50%). Tener claro que esta cartera puede sufrir caídas en torno al 10-15% en un mal año (aproximadamente la mitad de lo que bajaría una cartera 100% acciones) y eso se considera normal – la regla es no salirse del plan por volatilidad dentro de esos rangos. Inversión periódica: ideal para hacer aportaciones regulares (ej. mensuales) aprovechando que a largo plazo las acciones tienden a subir. Otra regla: diversificar internamente; por ejemplo, dentro del 50% de renta variable, se asigna un porcentaje fijo a emergentes (y se rebalancea también esa sub-asignación). No intentar adivinar mercados rotando entre bonos y acciones; la disciplina es mantener la proporción objetivo, que ya refleja tu tolerancia al riesgo. Adicionalmente, un moderado debe revisar periódicamente su horizonte y objetivos: a medida que se acerque la necesidad de disponer del dinero, reducir riesgo gradualmente (pasando a conservadora, etc., según corresponda) en lugar de permanecer 50/50 hasta el final.

Cuándo cambiar de cartera: Esta cartera moderada actúa como punto medio. Podrías evolucionar a una cartera Agresiva si tu situación lo permite (por ejemplo, ingresos estables, horizonte muy largo, y te sientes cómodo con mayor riesgo para aumentar potencial de retorno). Esto sería apropiado quizás en tu etapa más productiva, con muchos años por delante hasta la jubilación, por ejemplo. Por otro lado, si ocurre lo contrario –acortas tu horizonte a pocos años, o experimentas que las oscilaciones del 50/50 te quitan el sueño– entonces es prudente pasar a una cartera Conservadora para reducir riesgo. También es normal hacer la cartera más conservadora conforme te aproximas a metas específicas: por ejemplo, a 3 años de comprar casa, conviene proteger lo logrado bajando riesgo. En resumen, cambia a otro perfil cuando cambie tu vida (edad, situación laboral, necesidades de liquidez) o descubras que tu perfil de riesgo real es distinto al que pensabas (más agresivo o más cauto).

FONDO

ISIN

% en cartera

Vanguard Global Stock Index Fund (EUR Acc)

IE00B03HD191

40%

Amundi Index MSCI Emerging Markets AE-C

LU0996177134

10%

Vanguard Global Bond Index Fund (EUR Hedged Acc)

IE00B18GC888

50%

ETF

ISIN

TIKR

% en cartera

iShares Core MSCI World UCITS ETF

IE00B4L5Y983

EUNL

40%

iShares Core MSCI Emerging Markets IMI UCITS ETF (Acc)

IE00BKM4GZ66

IS3N

10%

iShares Core Global Aggregate Bond UCITS ETF (EUR Hedged Acc)

IE00BDBRDM35

EUNA

50%

Alternativa: Cartera Permanente


Cartera Agresiva

Para quién es: Orientada a inversores de perfil agresivo o dinámico. Es adecuada si buscas maximizar la rentabilidad a largo plazo y estás dispuesto a asumir altas oscilaciones en el valor de tu cartera. Debes tener alta tolerancia al riesgo y un horizonte de inversión largo (idealmente más de 10 años; por ejemplo, para jubilación joven o crecimiento patrimonial significativo). También se asocia a personas que, psicológicamente y financieramente, pueden soportar pérdidas importantes en el corto/medio plazo sin vender sus inversiones.

Objetivo de la cartera: Maximizar el crecimiento del capital a lo largo del tiempo. La prioridad es la rentabilidad a largo plazo, aceptando que en el corto plazo puede haber una elevada volatilidad e incluso pérdidas abultadas en años malos. Esta cartera busca aprovechar que la renta variable, a pesar de sus altibajos, es el activo con mejores resultados en plazos largos. En resumen, el objetivo es multiplicar el patrimonio invirtiendo principalmente en activos de alto rendimiento esperado (acciones), sabiendo que esto conlleva riesgo elevado.

Estructura lógica y por qué: Usualmente se configura con alrededor de 80% en renta variable y 20% en renta fija (una variante muy agresiva podría ser incluso 90/10 o 100% acciones, pero aquí mantenemos un 20% en bonos para cierto equilibrio). La lógica es potenciar al máximo la renta variable porque es la que impulsará el crecimiento. El ~20% en bonos cumple funciones de amortiguador: aunque pequeño, puede proveer liquidez o estabilidad relativa para rebalancear en caídas. Dentro del 80% en acciones, se diversifica globalmente e incluso se sobreponderan mercados de mayor crecimiento (por ejemplo, una proporción significativa en emergentes, superior a la que tendría en un índice global estándar). La idea es que un perfil agresivo puede permitirse mayor exposición a emergentes, pequeñas compañías, tecnología, etc., buscando un plus de retorno. La 20% en renta fija suele ser de duración corta/media (para reducir sensibilidad a tasas) o incluso mantener parte en efectivo, priorizando que sirva para aprovechar oportunidades de compra cuando caiga la bolsa. Esta estructura 80/20 es lógica para un inversor que quiere principalmente acciones pero conserva algo de diversificación en otros activos para no estar totalmente expuesto.

Tipos de activos: Principalmente acciones de todo el mundo: incluye mercados desarrollados (EE.UU., Europa, Japón, etc.) y también una fuerte presencia de mercados emergentes (China, India, Brasil, etc.). Podría incorporar también sectores más volátiles o de crecimiento (tecnología, small caps) dada la mayor tolerancia al riesgo, lo puedes ver en los extras. Algunos inversores agresivos suman una pequeña porción de activos alternativos como inmobiliario cotizado o commodities (ej. oro) para diversificar, pero el núcleo sigue siendo renta variable. La parte de renta fija (20%) se compone de bonos globales de grado de inversión principalmente; a veces se incluyen también bonos de alto rendimiento o de economías emergentes en pequeña medida dentro de ese 20% para no dejar rendimiento sobre la mesa, aunque son opcionales. En general, esta cartera está muy concentrada en activos de alto crecimiento (acciones globales en varios mercados).

Reglas claras: Mantener la alta exposición en 80/20 pase lo que pase. Esto implica que en una caída fuerte de bolsa (por ejemplo, -30%), la regla es no entrar en pánico sino, de hecho, rebalancear: vender parte de los bonos (que bajarán menos) para comprar acciones baratas, de forma que se vuelva al 80% en acciones. La disciplina es fundamental: debes estar dispuesto a ver pérdidas significativas temporales sin desarmar la estrategia. Horizonte mínimo 10 años: una norma inquebrantable es no invertir dinero que puedas necesitar en el corto plazo en esta cartera, porque podrías verte obligado a vender con pérdidas. Otra regla: diversificar adecuadamente el componente de acciones (no apostar todo a un solo país o sector, pese a que sea agresiva, la diversificación reduce riesgos no compensados). Rebalanceo anual o semestral para mantener el 80/20. Si decides incluir sectores especiales (tecnología, pequeña capitalización, etc.) hazlo con límites claros (por ejemplo, no más de X% en cada uno) para que la cartera no pierda su carácter global. Un inversor agresivo también debe seguir la regla de mantener un fondo de emergencia separado; así, en caso de imprevistos no tendrá que liquidar esta cartera en un mal momento. Finalmente, evaluar el desempeño a largo plazo: no juzgar por un año malo, sino por periodos de 5-10 años.

Cuándo cambiar de cartera: Esta cartera es la de mayor riesgo; cámbiala a un perfil más conservador conforme tu horizonte se acorte o si tu situación personal cambia haciéndote menos capaz de asumir pérdidas. Por ejemplo, al acercarte a la jubilación o a la meta para la cual invertías (casa, estudios de hijos, etc.), suele recomendarse migrar primero a Moderada, luego Conservadora, escalonadamente, para proteger las ganancias acumuladas. También, si experimentas una caída severa de mercado y descubres que no pudiste dormir tranquilo, quizás tu perfil real no era tan agresivo y conviene reducir riesgo en el futuro. No aumentes el riesgo más allá de Agresiva: si esta cartera te parece insuficiente en riesgo/retorno (por ejemplo, piensas en apalancarte o concentrar en sectores), es preferible revisar tus expectativas; una exposición mayor al 80-90% en acciones ya es extremadamente volátil. En resumen, la mudanza típica es de agresiva hacia moderada a medida que envejeces o logras objetivos, o antes si subestimaste tu aversión al riesgo. La filosofía es: asume alta riesgo solo mientras puedas y necesites hacerlo, luego preserva tu capital.

FONDO

ISIN

% en cartera

Vanguard Global Stock Index Fund (EUR Acc)

IE00B03HD191

60%

Amundi Index MSCI Emerging Markets AE-C

LU0996177134

20%

Vanguard Global Bond Index Fund (EUR Hedged Acc)

IE00B18GC888

20%

Extra: Myinvestor Nasdaq 100 FI

ES0165265002

10%

Extra agresivo: Vanguard Global Small-Cap Index Fund EUR Acc

IE00B42W3S00

10%

ETF

ISIN

TIKR

% en cartera

iShares Core MSCI World UCITS ETF (Acc)

IE00B4L5Y983

EUNL

60%

iShares Core MSCI Emerging Markets IMI UCITS ETF (Acc)

IE00BKM4GZ66

IS3N

20%

iShares Core Global Aggregate Bond UCITS ETF (EUR Hedged Acc)

IE00BDBRDM35

EUNA

20%

Extra: iShares Nasdaq 100 UCITS ETF (Acc)

IE00B53SZB19

SXRV

10%

Extra: iShares MSCI World Small Cap UCITS ETF

IE00BF4RFH31

IUSN

10%


Formaciones extra relacionadas:


La ampliación opcional: más crecimiento, más exigencia

Una vez construida la base indexada, aparece una tentación natural: querer mejorarla. Aquí es donde entra la ampliación opcional con fondos de gestión activa. Y es muy importante entender bien su rol para no cometer errores.

La ampliación no existe para “arreglar” la base. La base ya funciona. La ampliación existe para quienes aceptan más riesgo a cambio de más potencial.

Qué es exactamente la ampliación

La ampliación consiste en añadir una capa adicional de gestión activa sobre la base indexada, sin romperla ni sustituirla. Es decir, no vendes la base para comprar estos fondos, sino que reasignas una pequeña parte del capital total. Los dos fondos que cumplen este rol son:

  • Numantia Patrimonio, como gestor flexible y protector de capital.

  • Seilern World Growth, como motor de crecimiento de alta calidad.

Cada uno cumple una función distinta y complementaria.

Cómo se integra la ampliación

Una forma sensata de hacerlo es limitar la gestión activa a entre un 10% y un 20% del total de la cartera, siempre dependiendo de la volatilidad que estés dispuesto a asumir. Un ejemplo equilibrado sería:

Si el perfil es más conservador, la ampliación puede quedarse en un 10%. Si el perfil es más agresivo y con experiencia, puede acercarse al 20%. La regla es simple: si una ampliación te genera dudas constantes o te empuja a mirar la cartera cada semana, no es el momento de usarla.

Píldora relacionada: Cómo analizar un fondo de gestión activa

Cuándo tiene sentido usar esta ampliación

Esta capa está pensada para personas que:

  • ya entienden cómo funcionan los mercados

  • aceptan periodos de mayor volatilidad

  • confían en gestores concretos

  • tienen un horizonte largo

No es una mejora automática. Es una decisión consciente.

Cuándo NO usarla

No tiene sentido añadir gestión activa si:

  • estás empezando

  • te incomodan las caídas

  • revisas la cartera con frecuencia

  • buscas tranquilidad por encima de todo

En esos casos, la base indexada es más que suficiente y, de hecho, suele ofrecer mejores resultados reales a largo plazo porque evita errores emocionales.

Idea final clave

La cartera base está diseñada para acompañarte durante décadas. La ampliación es solo una herramienta para quienes quieren ir un paso más allá, sabiendo exactamente lo que hacen.

Primero se construye el suelo. Solo después, si encaja con tu perfil, se decide si quieres vistas. Y eso, en inversión, suele marcar la diferencia entre una estrategia sostenible y una que se abandona en el peor momento.


Ajustes claros sobre tu cartera base

(sin crear nuevas carteras)

Una vez eliges tu cartera base (Conservadora, Equilibrada, Crecimiento o Ingresos), no deberías cambiarla constantemente.
La mayoría de errores vienen de tocar la cartera por miedo, euforia o ruido externo.

En lugar de crear “carteras nuevas” para cada situación, en el Club usamos ajustes puntuales, que solo se aplican si realmente tiene sentido.

Importante: Estos ajustes no son obligatorios ni se aplican por intuición. Solo se activan si tu situación personal lo justifica.

🔁 Horizonte corto (<5 años)

Cuándo aplica

  • Vas a necesitar ese dinero pronto (vivienda, proyecto, gasto importante).

  • Tu margen de error es bajo.

Qué hacer

Bajar riesgo automáticamente dentro de tu cartera base.
→ Reducir renta variable y aumentar activos defensivos de renta fija.

Qué NO hacer

→ Mantener una cartera agresiva “porque a largo plazo sube”.

Fondos recomendados

  • Amundi Euro Liquidity Short Term
    ISIN: FR0010510800
    → Monetario puro, muy estable.

  • Vanguard Euro Government Bond Short-Term Index
    ISIN: IE00BMQ86982
    → Bonos gubernamentales a corto plazo.

ETFs recomendados

  • Lyxor Smart Overnight Return
    Ticker: CSH2 · ISIN: LU1190417599

  • iShares € Govt Bond 0–1yr
    Ticker: IB01 · ISIN: IE00B3FH7618

🔥 Mercado muy barato

Cuándo aplica

  • Caídas fuertes y generalizadas.

  • Pánico evidente en el mercado.

  • No necesitas el dinero en muchos años.

Qué hacer

Subir ligeramente el riesgo dentro de tu cartera base, no cambiar de cartera.
→ Aumentar peso en renta variable usando rebalanceos o nuevas aportaciones.
→ Aumentar aportaciones periódicas o hacer una aportación puntual grande.

Qué NO hacer

→ Apostar todo o cambiar radicalmente tu estrategia.

🧘 No duermes tranquilo

Cuándo aplica

  • Miras la cartera con ansiedad.

  • Te cuesta dormir en caídas.

  • Piensas en vender cuando baja.

Qué hacer

Bajar riesgo, aunque sea menos rentable.
→ Ajustar la cartera a algo que puedas mantener muchos años.

Fondos recomendados

  • Vanguard Global Bond Index Fund (EUR Hedged)
    ISIN: IE00B18GC888

  • Amundi Euro Liquidity Short Term
    ISIN: FR0010510800

ETFs recomendados

  • Vanguard Global Aggregate Bond (EUR Hedged)
    Ticker: VAGF · ISIN: IE00BDBRDM35

  • Lyxor Smart Overnight Return
    Ticker: CSH2 · ISIN: LU1190417599

💸 Necesitas ingresos

Cuándo aplica

  • Quieres complementar el sueldo.

  • Buscas reducir dependencia laboral.

  • Te motiva ver ingresos periódicos.

Qué hacer

Añadir una capa de ingresos a tu cartera base.
→ No sustituir todo por ingresos, solo complementar.

Ejemplo

  • Mantienes tu cartera Equilibrada

  • Añades una parte orientada a rentas

Fondos recomendados

  • Vanguard Global Equity Income Fund
    ISIN: IE00B8GKDB10

  • M&G Global Dividend Fund
    ISIN: GB0030932676

ETFs recomendados

  • Vanguard FTSE All-World High Dividend Yield
    Ticker: VHYL · ISIN: IE00B8GKDB10

  • iShares MSCI World Quality Dividend
    Ticker: WQDV · ISIN: IE00BYYHSQ67

Píldora recomendada:

🧊 Mucho cash parado

Cuándo aplica

  • Has acumulado liquidez.

  • Te cuesta “entrar” por miedo al momento.

  • No quieres cometer un error de timing.

Qué hacer

Entrada progresiva, no cambio de cartera.
→ Invertir el capital poco a poco (DCA).

Píldora recomendada: Dollar Cost Averaging

Qué NO hacer

→ Esperar “el momento perfecto”.
→ Cambiar de cartera solo por el punto de entrada.


Regla final (muy importante)

La cartera base se elige según tu vida. Los ajustes solo se aplican cuando tu situación lo exige. Si no se da ninguna de estas situaciones, no hagas nada. Invertir bien consiste muchas veces en no tocar.


El contenido de esta formación tiene un carácter educativo y divulgativo. Las carteras, activos y ejemplos mostrados reflejan mi experiencia personal, mi forma de invertir y decisiones tomadas en un contexto concreto, y no constituyen una recomendación de inversión personalizada. Cada persona tiene una situación financiera, fiscal y patrimonial distinta, por lo que antes de invertir debes analizar tu caso concreto o acudir a un asesor financiero independiente. El rendimiento pasado no garantiza resultados futuros. Invertir conlleva riesgos y es posible perder parte o la totalidad del capital invertido. El objetivo de esta formación es ayudarte a entender criterios, procesos y lógica de construcción de carteras, para que puedas tomar tus propias decisiones con mayor criterio y autonomía.

La información, servicios y herramientas presentes en esta web tienen un carácter exclusivamente formativo y en ningún caso constituyen asesoramiento en materia de inversión, asesoramiento fiscal o recomendaciones generales. Los contenidos proporcionados por Víctor Garcés y sus colaboradores se basan exclusivamente en sus conocimientos y experiencia personal. Para tomar decisiones de inversión, debe acudir a una entidad autorizada para la prestación de servicios de inversión y consultar con un profesional experto en la materia.


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